miércoles, 17 de diciembre de 2014

Bernardo de Iriarte: verdadero reformista ilustrado

Bernardo de Iriarte retratado por Goya
Se cumplen 200 años del fallecimiento de uno de los más influyentes y a la vez desconocidos miembros de la familia de los Iriarte: Bernardo de Iriarte y Nieves-Ravelo (1735-1814), que fue un intelectual destacado, político y diplomático, que participó activamente en el movimiento reformista ilustrado español. 

Su obra apenas ha sido estudiada hasta el momento, en parte por la dispersión de los documentos que desvelarían la verdadera trascendencia de sus ideas, según afirmó recientemente José Ramos ArteagaEl profesor de la ULL reivindicó la necesidad de recopilar su correspondencia, actualmente repartida en varios centros (BNE, Museo Canario, etc.), para conocer mejor la gran influencia de este personaje en la España ilustrada.

En la Biblioteca Canaria hemos preparado una selección de obras relacionadas con Bernardo de Iriarte y a continuación les ofrecemos un apunte biográfico sobre el personaje, gentileza de nuestro investigador Daniel García Pulido.


Bernardo de Iriarte por Daniel García Pulido

El 11 de julio de 1814 dejaba de existir en la localidad de Mur, en Burdeos, una figura que, aunque con escaso eco en los anales históricos actuales, fue sin duda una pieza clave para comprender la transición ideológica y política en España entre los siglos XVIII y XIX. De clara raigambre ilustrada, de marcado espíritu afrancesado, con una erudición notable auspiciada por una familia distinguida en el ámbito de la cultura, Bernardo de Iriarte y Nieves-Ravelo había nacido en el Puerto de la Cruz hacía 79 años, el 18 de febrero de 1735, en el seno de la familia conformada por Bernardo de Iriarte y Cisneros y Bárbara Cleta de Nieves-Ravelo.

Al influjo de su tío, Juan de Iriarte-conocido traductor real y persona de enorme crédito en Madrid-, Bernardo pasó a la Corte con 15 años y se introdujo en ella en dos vertientes complementarias pero bien diferenciadas. Por un lado, perfilando una brillante carrera política que le llevaría a servir a cuatro monarcas sucesivamente (Fernando VI, Carlos III, Carlos IV y José I de España), con puestos de privilegio en la diplomacia del momento como los de secretario en las embajadas de Parma, Viena o Londres, oficial de la Primera Secretaría de Estado, Secretario de Su Majestad "con ejercicio de decretos" y Ministro del Supremo Consejo de Indias, entre otros. Por otro lado, consolidando una extraordinaria base intelectual, surgida en gran parte de la formación propiciada por su tío Juan de Iriarte... 


Estas circunstancias facilitaron su nombramiento como bibliotecario de la Casa Real de Su Majestad, así como académico de número de la Real Academia Española de la Lengua -institución que le encargaría la confección de los vocablos de la letra C en el primer Diccionario a publicarse- o académico honorario de la de Nobles Artes de San Fernando.
Su ascenso en ambas esferas, como no podía ser de otra manera en una época de fastos y reconocimientos, vino aparejado con títulos como el de caballero pensionado de la Gran Cruz de la Real y Distinguida Orden de Carlos III -recibido por Real Título en 22 de mayo de 1772, con apenas 37 años de edad- y con su casamiento con una mujer de la nobleza del momento, doña Antonia Sáenz de Tejada.

Por este cúmulo de razones puede observarse en los anales de la época que el nombre de Bernardo de Iriarte aparece indistintamente tanto en el horizonte político como cultural de la época junto a personalidades de la talla de Melchor de Jovellanos, Francisco Cabarrús o Manuel Godoy, bien formando parte del equipo de asesores de la Corte en temas económicos o diplomáticos, o bien recibiendo, por ejemplo, el encargo del mismísimo ministro conde de Aranda para elaborar un informe sobre la situación del teatro a nivel nacional y europeo. Su valía intelectual se revela excepcionalmente en la calidad de su colección de cuadros, sin lugar a dudas una de las pinacotecas privadas más valiosas del momento. Pinceles como los de Velázquez, Murillo, Claudio Coello, Tiziano o Goya, entre muchos otros, colgaban en las paredes de su vivienda en Madrid para asombro y disfrute de los huéspedes y visitantes que, venidos de diversos puntos de Europa y América, tuvieron la suerte de acceder a esta exquisita colección pictórica.

Sus ideas abiertas y las intrigas en las que participara en la Corte entre Carlos IV y el futuro Fernando VII propiciaron su destierro a Andalucía en 1804. Tras la guerra de la Independencia emigró a tierras francesas siguiendo la retirada de las tropas napoleónicas que ofrecieron refugio y protección a un hombre como Bernardo de Iriarte, que había caído en desgracia ante las autoridades españoles del momento, como muchos otros intelectuales contemporáneos de enorme valía.


Si tuviésemos que resumir la esencia de ese personaje en las Islas acudiríamos a una breve misiva que, a finales de agosto de 1777, escribió Iriarte desde el palacio real de San Ildefonso al entonces Cabildo de la isla de Tenerife, líneas inéditas hasta la fecha y que acaso resumen como no pueden hacerlo otras palabras la huella y apego que sentía por esta su tierra natal:

"Yo, que sin creerme de aquellos que, prescindiendo de que vea, o no, justo, provechoso o asequible lo que se intenta, toman siempre ciego empeño por todo cuanto tiene relación con el país donde nacieron, miro a mi patria con amor, [y] me tendría por muy dichoso si algún día lograse contribuir a su mayor auge y prosperidad, y a que en ella se promoviese la industria, extensión comercial y navegación que pudieren fomentarse en las siete islas  y para que contemplo tan aptos a sus naturales".


Fuentes y bibliografía
Acceso a obras relacionadas con el autor en la BibliotecaDigital Hispánica


Sobre su reconocida influencia como coleccionista de obras de arte, en Dialnet

Fernández de Béthencourt, Francisco 
Nobiliario de Canarias / obra que escribió Francisco Fernández de Béthencourt ; ahora ampliada y puesta al día por una junta de especialistas. -- La Laguna de Tenerife : 7 Islas : J. Régulo, 1952-1967. Tomo II, p. 630.  

Guigou y Costa, Diego (1861-1936)
El Puerto de la Cruz y los Iriarte : (datos históricos ybiográficos) / Diego M. Guigou y Costa ; prólogo de Juan Álvarez Delgado. -- Tenerife : [s.n.], 1945      

Los Iriarte : antología / selección y prólogo Rafael Fernández. -- Las Palmas de Gran Canaria : Edirca, D.L.1992. 409 p. : il. ; 22 cm.. -- (Clásicos Canarios)
  
Millares Carlo, Agustín (1893-1980)
Biobibliografía de escritores canarios : siglos XVI, XVII yXVIII / Agustín Millares Carlo y Manuel Hernández Suárez ; con la colaboración de Antonio Vizcaya Carpenter y Agustín Millares Sall.-- Las Palmas de Gran Canaria : El Museo Canario : Cabildo Insular de Gran Canaria, 1975-1993.

Viera y Clavijo, José de (1731-1813)
Constelación canaria / José de Viera y Clavijo ; adornado con láminas por Antonio Pereyra Pacheco y Ruiz. -- 1a. ed. -- [Canarias] : Gobierno, Consejería de Cultura y Deportes : Universidad de La Laguna, D.L. 1985 (Litografía Romero S.A.) 29 h. : il. ; 25 cm. -- (Facsímiles de Canarias)

No hay comentarios :

Publicar un comentario en la entrada