viernes, 31 de marzo de 2017

Afonso y Béthencourt: un legado de compromiso y entendimiento

La cultura y el conocimiento en Canarias han sufrido dos pérdidas irremplazables en estos estos días con el fallecimiento de los catedráticos Leoncio Afonso Pérez y Antonio de Béthencourt Massieu, ambos estrechamente vinculados a la Universidad de La Laguna.

L. Afonso (foto RSEAPT)
Leoncio Afonso Pérez (Breña Alta, 1916), licenciado en Filosofía y Letras por la Universidad de Sevilla, fue el primer profesor de la asignatura de Geografía de la Universidad de La Laguna (1944 y 1968), siendo uno de los más firmes valedores de la creación de la Facultad de Geografía e Historia. Simultaneaba su carrera docente universitaria con las clases en los institutos de bachillerato "Cabrera Pinto" y "Viera y Clavijo", así como en la Escuela de Trabajo Social.
Sus estudios sobre la geografía de Canarias abrieron una senda para las investigaciones académicas. También el turismo está en deuda con Leoncio Afonso por su impulso a los estudios en este ámbito con la fundación de la Escuela de Turismo de Tenerife en 1975.
De ideología conservadora, ostentó varios cargos públicos durante el franquismo (consejero del Cabildo Insular de Tenerife entre 1948 y 1954, concejal de La Laguna entre 1954 y 1960), pero siempre se le recordará como un hombre conciliador y tolerante. Instituciones culturales emblemáticas como el Instituto de Estudios Canarios, la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Tenerife o el Instituto de Estudios Colombinos, entre otros, echarán de menos su proximidad y su aliento.

En honor a la memoria de su insigne profesor y doctor Honoris Causa, la Universidad de La Laguna difundió la laudatio que le dedicó recientemente el Departamento de Geografía e Historia.

Antonio de Béthencourt Massieu (Las Palmas, 1919) ha sido uno de los historiadores de mayor brillantez y relevancia en el siglo XX en el Archipiélago. En connivencia con sus buenos amigos Francisco Morales Padrón y Antonio Rumeu de Armas, el investigador replanteó las pautas de la historiografía canaria en su relación atlántica, especialmente con el continente americano, consiguiendo crear asimismo una generación de discípulos que marcan en la actualidad el devenir de los estudios en Historia en Canarias.

Tras su periodo de rector de la Universidad de La Laguna, entre los años 1976 y 1980 -institución que le acabaría otorgando su Medalla de Oro-, y con un paréntesis como catedrático por la UNED de Madrid, Béthencourt Massieu fue jalonando su vida con cargos y distinciones que definen su trayectoria profesional, como fue el caso del Premio Canarias de Acervo Histórico 1992 o el de director de la revista de científica Anuario de Estudios Atlánticos, entre otros muchos.


En la Biblioteca de la Universidad de La Laguna rendimos este pequeño homenaje a los profesores que ampliaron con su trabajo el horizonte de nuestras islas, dejándonos un legado de compromiso y entendimiento.

lunes, 20 de febrero de 2017

¿Para cuándo la novela El señor de las faldas verdes, de Rafael Arozarena?

Desde la Biblioteca de la Universidad de La Laguna me han pedido un breve texto sobre Rafael Arozarena (Santa Cruz de Tenerife, 1923-2009), con el fin de publicarlo el día de las letras canarias en el presente blog. Agradezco esta petición que, por supuesto, he aceptado con mucho gusto. 
Después de pensar sobre lo que podría escribir, he optado por algo que me he preguntado en varias ocasiones durante los últimos años y que me gustaría comentar en este espacio tan plural visitado por investigadores, profesores, estudiantes, etc. Además, creo que es una obligación hacerlo porque, de momento, no logro encontrar la respuesta al interrogante con el que he titulado esta breve intervención. 


Ed. Benchomo 2004
Verán. Quienes han seguido la trayectoria de Rafael Arozarena, seguramente, le verían referirse en algunas entrevistas a un proyecto de novela titulado El señor de las faldas verdes, en el que estaba trabajando. No creo equivocarme si digo que él lo consideraba su gran proyecto después de Cerveza de grano rojo. Después de una gran novela como esta última, y con la sombra de su Mararía, que le acompañaba allá donde fuera, supongo que sentiría algo de presión. No lo sé con seguridad. Lo cierto es que nunca se llegó a publicar. Entretanto, sus siguientes exploraciones narrativas, que editaría en vida, no alcanzarían la resonancia de Mararía o de Cerveza... 

En Conversaciones con Rafael Arozarena (Santa Cruz de Tenerife, Editorial Benchomo, 2004), tendría el honor de recoger lo que este autor me llegaría a confesar: precisamente una buena parte del argumento de El señor de las faldas verdes. Todo ello lo publicaría en el capítulo 14 (págs. 123-125) y constituye una de las principales aportaciones del libro. Y no creo equivocarme si digo que en otras entrevistas que aparecerían en prensa nunca llegaría a revelar tanto sobre el argumento como lo que está recogido en estas pocas páginas. Ello demuestra que, probablemente, en aquella época, la tenía bastante avanzada. Tampoco sé con absoluta certeza si ese argumento lo mantendría hasta el final. 


Dedicatoria autógrafa a Ventura Doreste.

Si buscamos El señor de las faldas verdes en Google podremos encontrar algunas pistas sobre su terminación. En la prensa insular que comentaba la noticia de su fallecimiento, entre el 30 de septiembre y el 2 de octubre de 2009, por ejemplo, en El Día, La Provincia, entre otros, se llegaba a señalar que dicha novela la había dejado concluida. Es posible encontrar, desde entonces, otros ejemplos también en la prensa escrita, blogs, etc., que la siguen anunciando como “obra terminada”, “inédita” o, incluso, “en preparación”. Con lo cual, me pregunto, ¿si, ya, en 2009, la tenía concluida, por qué no ha sido publicada? Más de siete años han transcurrido desde entonces. ¿Cuánto tiempo debemos esperar los lectores de Rafael Arozarena para que, por fin, podamos leerla? 
Ed. Idea 2008


En el libro Conversaciones... me llegaría a decir que “En Mararía se purifica la belleza del cuerpo mediante el fuego; en Cerveza de grano rojo, a través del mar, y en El señor de las faldas verdes, con la muerte, que es la máxima prueba que puede existir” (pág. 125). Bueno. Al leer estas palabras de Rafael, no dejo de pensar que esta situación descrita más arriba resulta paradójica y, sin duda, algo triste. Y, como digo, no he encontrado todavía una explicación para esta tardanza. 



El día de las letras canarias 2017 se dedica, esta vez, al recuerdo de Rafael Arozarena. Y creo que, al abrigo de esta celebración, que suele extenderse también a todo el año, sería un buen momento para considerar o impulsar la publicación, de una vez por todas, de El señor de las faldas verdes, hasta ahora inédita, que todos sus lectores deseamos por fin leer y comentar, y a la que su autor dedicó varias décadas, como se sabe. Creo, también, que apoyar esta decisión sería el mayor acto de admiración y respeto que cualquier institución pudiera hacer en el momento presente a la memoria de Rafael Arozarena y, por supuesto, a sus fieles lectores. 
Roberto García de Mesa


Selección de obras en la Biblioteca Canaria (ULL)
Bibliografía básica y más información en: 
Arozarena, R. (2001). Cómo me hice escritor. Discurso de ingreso en la Academia Canaria de la Lengua (Acceso al texto)
Arozarena, R. (2006). Obras completas. Santa Cruz de Tenerife: Ediciones Idea

Delgado, J.J. Rafael Arozarena. Archipiélago de las Letras. Academia Canaria de la Lengua. (Acceso al texto)
García de Mesa, R. (8 de octubre de 2009). Rafael Arozarena, descansa en paz. [Los espacios intermedios](Acceso al texto)
VVAA. Rafael Arozarena: los hechizos de un poeta (2017). Revista conmemorativa. Gobierno de Canarias.

Además de las obras de Rafael Arozarena, puede consultar todas las publicaciones sobre el autor o recopilaciones y ediciones críticas en la Biblioteca Canaria, junto a estudios sobre Fetasa y los fetasianos.

Información sobre el Día de las Letras Canarias 2017 en Facebook 


*Nota
Agradecemos al autor del artículo su colaboración con nuestro blog.
Roberto García de Mesa (Santa Cruz de Tenerife,1973) es ensayista, poeta, narrador y dramaturgo. Doctor en Filología Hispánica (Universidad de La Laguna) y Licenciado en Derecho (UNED), colabora habitualmente en diversos diarios y revistas especializadas. Más información sobre el autor en su blog Los espacios intermedios y en su página de FacebookPuede consultar sus publicaciones en nuestra Biblioteca. 

jueves, 9 de febrero de 2017

La Económica de Tenerife, 240 años luchando por el progreso


Más de dos siglos de vida y la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Tenerife es aún hoy una institución activa y moderna.

Las primeras sociedades económicas de Canarias se crearon en Gran Canaria, La Palma y La Gomera. La de Tenerife fue la última y el 14 de febrero cumple 240 años.

Desde su fundación en 1777 la Económica tinerfeña aspira a fomentar el desarrollo cultural y social. En su larga vida ha tenido épocas gloriosas y otras no tanto, dependiendo casi siempre del errático apoyo de las instituciones públicas. A pesar de todo, la RSEAPT ha conseguido mantener su identidad como espacio de reflexión cultural y política en la sociedad de la isla.

En los últimos años ha realizado un enorme esfuerzo por divulgar su patrimonio documental, que cuenta con algunos de los archivos personales más interesantes del Archipiélago; junto a su colección de objetos históricos de diversa índole (científicos, prehistóricos, artísticos) y las publicaciones canarias presentes en su biblioteca, este fondo convierte a la entidad lagunera en un centro de referencia para la investigación del pasado insular y regional.

La Económica en las redes: recursos en acceso libre
La progresiva digitalización de este patrimonio y la difusión en acceso abierto de sus documentos y publicaciones certifican su vocación de servicio a la comunidad, investigadores y público en general. En la página web de la RSEAPT se encuentran ya los boletines, memorias y otras publicaciones periódicas más recientes, además de monografías, artículos de investigación y algún número de su imprescindible revista Nautis et Incolis. También se puede acceder a su colección de padrones de habitantes de 1779, una de las joyas de su archivo, y a una parte de su colección museográfica.

Imagen de la memoria
El archivo fotográfico también está siendo digitalizado y tiene una página web propia, Imagen de la memoria, que incluye imágenes en diversos formatos (fotografías, grabados, mapas,etc.) de Canarias y otros ámbitos, desde el siglo XVIII al XX. Ofrece un buscador de imágenes, álbumes temáticos y otros recursos de interés.
RSEAPT 2016
Naturalmente, toda la actividad de la entidad se puede seguir a través de sus perfiles en las redes sociales (Facebook, Twitter) y en su canal de Youtube.

Para conmemorar su cumpleaños, la RSEAPT ha publicado Lux nivariensis, un volumen coordinado por Daniel García Pulido, Cristina Ginovés Obón y Zulaika Navarro Abreu, con artículos que estudian la entidad desde diferentes perspectivas (teatro, historia del arte, historia militar, archivística, etc.).

Esta obra se puede consultar ya en la Biblioteca Canaria, donde hemos seleccionado una pequeña cantidad de publicaciones sobre la historia de la institución y su relevencia en la sociedad canaria. En nuestro catálogo encontrará otras muchas, además de las propias ediciones de la RSEAPT.

Muestra bibliográfica
Fuentes y más información

Rodríguez, M.; Macías, F.J. Rodríguez Moure y La Laguna de su tiempo: su legado, documental y bibliográfico a la RSEAPT. RSEAPT. 2000.

Roméu, E. La Económica a través de sus actas : años 1776 a 1800. La Laguna de Tenerife. 1970

Tabares de Nava, T. Apuntes para la historia de la Real Sociedad Económica de Tenerife: 1904-1959. 1960-1962.

​Tous Meliá, J. [ed.]. La Real Sociedad Económica de Amigos del País de Tenerife : sus primeros pasos. RSEAPT, 2002.


​​Nota: La imagen que encabeza el artículo es propiedad de la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Tenerife. 

Haga clic en las imágenes o en los pies de foto para más información.

lunes, 9 de enero de 2017

Bruno Mesa: «Los únicos libros que me interesan son aquellos que me quitan la razón».

Ed. Impronta, 2015
Bruno Mesa (Tenerife, 1975) irrumpió en el panorama literario español en el año 2000, cuando obtuvo el Premio Internacional de Poesía Fundación Loewe a la Joven Creación por su libro El laboratorioDesde entonces ha ido construyendo una obra minuciosa y heterogénea compuesta por los poemarios Nadie, El libro de Fabio Montes y Testigos de cargo, los relatos de Ulat y otras ficciones, la novela El hombre encuadernado, el libro de ensayos y aforismos Argumentos en busca de autor, y diversas traducciones, de autores italianos principalmente (Giorgio Vigolo, Camillo Sbarbaro, Edoardo Sanguineti o Paolo Febbraro). Su última creación es el diario No guardes nada en tus bolsillos (Impronta, 2015), donde recoge su estancia de nueve meses en Roma.

-En el prólogo expresa su deseo de que el único protagonista del libro sea la ciudad de Roma. Efectivamente, el protagonismo principal reposa sobre la ciudad eterna, pero no menos relevante es el peso del narrador, quien, gracias a su mirada subjetiva, logra que las páginas en las que plasma la crónica de todo cuanto ve no alcancen la categoría de insípida postal ¿Qué opina al respecto?

Quizá he incumplido mi propósito, que era estar en los otros, pensar lo observado y no tanto al observador. Esa es la ciudad que buscaba, la que está en los cerebros y moldea una cultura. Más allá de eso no creo en una mirada objetiva en literatura: el escritor es un animal que siempre se interpone entre la realidad y el lector. El deseo de invisibilidad es un método, una actitud ante la escritura. Si pienso en Mrożek, en Pla o en James Agee solo puedo agradecerles ese deseo.

Bruno Mesa
-Aunque sea incurrir en el tópico, No guardes nada en tus bolsillos es una nueva aproximación a la figura clásica del flâneur, un homenaje a la exploración desinteresada inherente en la práctica del callejeo. Sin embargo, a pesar de esta premeditada ausencia de trama, existe en su recorrido por Roma un moderado suspense que hace que el libro, por momentos, parezca una ficción, y que el lector ansíe saber cómo será el desenlace...

Quizá se deba a que toda vida es una novela de suspense fallida: conocemos el desenlace y solo nos interesan los pasadizos del pensamiento, los desvíos y los hallazgos. También es posible que ese moderado suspense del que habla se deba a mis obsesiones y debilidades, que son una estructura no menos visible y aberrante que mis vagabundeos.

-El libro no es una excusa para que usted, como autor, se recree en su propia erudición ante los rincones históricos de la ciudad. Aunque sin llegar a descuidar ese aspecto, todo indica que su interés como observador pasa por la captura de las imágenes periféricas y mundanas de Roma. ¿Se propuso desde el principio darle al texto ese enfoque, digamos, sociológico, e incluso antropológico, tan distanciado de la mirada típica del turista?

La literatura de observación es una forma de intuición antropológica. Solo puedo decirle que me interesa la gente que parece invisible, los lugares de paso, las cafeterías donde se puede montar oficina, ciertas ruinas y algunas formas de la corrosión. Piazza Venezia me interesa mucho menos que la Magliana, con su refinada fealdad y sus esquineros. Digamos que el Foro Romano puede ayudarte a revisar la Historia, pero ante un barrio vigilado por bloques de diez pisos es necesario describir, y eso será siempre más complejo y necesario.

-Probablemente las partes más ácidas del libro son las que dedica a desacreditar la gestión del diplomático Enrique Panés al frente de la Academia Española en Roma. Resulta gozoso y revelador que subraye los déficits que arrastra dicha institución, ya que, por lo general, dentro de la imagen pública que se tiene de los organismos estatales repartidos por el extranjero lo que más brilla es el desconocimiento. Respecto a esas incompetencias de la Academia Española en Roma que usted denuncia, ¿piensa que se ha tratado de un caso específico o que ha sido una consecuencia natural un mal mayor todavía pendiente de subsanarse?

Aquella era una incompetencia alegre, petrificada, entera. Sospecho que la burocratización de la Academia de España en Roma o de la embajada en Italia no es algo exclusivo, porque ese moho es universal y suele crecer hasta invadir los cerebros, hasta que produce una especie de modorra neuronal. Es un hongo endémico de los ámbitos administrativos, pero supongo que habrá de todo: líquenes, parásitos...

-Por último, ¿qué le diría a los lectores para se aproximen a las páginas de No guardes nada en tus bolsillos?

Les diría que los únicos libros que me interesan son aquellos que me quitan la razón, que buscan grietas en el muro de las certezas y persiguen relatos incómodos, y que solo puedo escribir bajo esa perversión. En cualquier caso, diga lo que diga, los lectores que cada uno tiene son una especie de fatalidad. Quien ha leído unas pocas líneas mías ya sabe si le sirvo o si soy una molestia.


Benito Romero

*Notas
Agradecemos al autor del artículo su colaboración con nuestro blog.
Benito Romero Rodríguez (1983) es licenciado en Filosofía. Obtuvo el Premio Félix Francisco Casanova de Poesía (2002) y el Premio de Poesía de Juventud y Cultura de Canarias (2006), y ha colaborado en diferentes diarios y revistas de Canarias. Puede consultar sus publicaciones en nuestra Biblioteca.

La imagen de la cubierta pertenece a la editorial Impronta.
La imagen del autor fue tomada de su blog Argumentos en busca de autor .