martes, 11 de julio de 2017

Juba II y las Islas Canarias: de mito a realidad geográfica

Juba II, rey de Mauritania
Por Alicia García García

Ed. Idea, 2009

En Juba II encontramos a un rey “ilustrado” cuya apasionante vida y estela intelectual han superado el hecho histórico de haber sido un monarca impuesto por Roma en el norte de África al comienzo de nuestra era, en los territorios que actualmente ocupan Marruecos y Argelia. Estas líneas pretenden ser una breve aproximación al rey de Mauritania, figura a la que la autora ha dedicado más de una década de investigación y que retrata con amplitud en su tesis doctoral y en el libro Juba II y las Islas Canarias





Juba II
Juba II nació el año 52 a.C. en la familia imperial númida, ya que era hijo de Juba I, rey de Numidia. Muy pronto su infancia se vio interrumpida a consecuencia de la intervención de su padre en la contienda militar entre César y Pompeyo, ya que tomó partido por este último y, tras la derrota en Tapso el 46 a.C., se vio avocado al suicidio. Desde este momento cambió la suerte del pequeño Juba de tan sólo cinco años de edad que fue llevado a Roma por César. 

Tras este suceso, el reino de la Numidia se convirtió, en su mayor parte, en provincia imperial, mientras que en Roma, César tomó al niño bajo su protección y le proporcionó una elevada educación. Gracias a ello cultivó la amistad de un joven Octaviano, que lo continuó amparando después del asesinato de César y lo llevó a algunas de sus campañas militares. Así, el 25 a.C., le otorgó, junto con las insignias de su reino, el gobierno de la Mauritania que él mismo había asegurado después de la muerte de Boco II el año 33 a.C.



El establecimiento de un reino cliente suponía para Octavio, ya con el título de Augusto, la reducción del número de sus armadas en África, siendo el nuevo rey el encargado de velar por la paz de esta provincia que estaba destinada a funcionar como estado tapón frente a las fluctuaciones promovidas por los gétulos rebeldes. Además de estos dones territoriales, Augusto concertó su matrimonio con Cleopatra Selene, única hija superviviente del triunviro Marco Antonio y la célebre reina de Egipto, Cleopatra VII.


Juba II, un erudito que describió su mundo
Juba trasciende la figura de un historiador tradicional, pues en realidad fue un auténtico anticuario, cuyos métodos de investigación muestran cómo funcionaba la ciencia y erudición en la Roma de la época. Sus estudios se veían enriquecidos por sus viajes y lecturas personales y durante su largo reinado, de casi cincuenta años, y su larga vida, de casi setenta y cinco, escribió varias obras voluminosas de historia y geografía. Parece probado que dominó a la perfección tres lenguas, el púnico, el latín y el griego.

Fortunatae Insulae. Juba II y el Norte de África: la expedición a las Islas Afortunadas.

En cuanto a su amplia producción bibliográfica de más de once tratados, queremos destacar, ante todo, su obra Sobre Libia, fechada en torno al 6 d.C., fruto de sus labores de documentación e investigación y de los datos obtenidos de primera mano por las expediciones enviadas por él a los más remotos extremos de su reino.
Tal es el caso de las Islas Afortunadas y las montañas del Atlas, enclaves geográficos bastante mal conocidos en la época. Así, Juba informa de la existencia de unas islas en las latitudes occidentales de la Mauritania y además de ello, facilita su número, ubicación geográfica, nombre y reveladores datos sobre su clima, orografía, paisaje, flora y fauna. No obstante, si atendemos a las fuentes de que disponemos en relación a las finalidades de este viaje, nada evidencia que esta llegase a tener consecuencias, ya que después de su descripción, extractada por Plinio el Viejo en su Historia Natural, no hay más relaciones que permitan suponer sucesivas visitas de los mauritanos a estas latitudes. 

Por último, no queremos concluir esta breve aproximación a Juba II sin dejar de reivindicar el reconocimiento que su figura merece como promotora de la urbanización del Norte de África bajo el mandato romano, pero también como un humanista de su tiempo, un auténtico intelectual que dominó magistralmente una amplia gama de campos del saber y que sacó a nuestras islas de la “esfera del mito”, ubicándolas en la realidad geográfica del Siglo I.


Alicia García García


Notas y más información
Plinio el Viejo en el catálogo de la Biblioteca de la ULL.
Imagen de Juba II de Wikimedia.
Imagen de la obra: C. Plinii Secundi Naturalis Historiae libri trigintaseptem / a Paulo Manutio multis in locis emendati ; castigationes Sigismundi Gelenii, index plenissimus. Venetiis: Apud Paulum Manutium..., 1559. De Patrimonio Bibliográfico Lacunense en la Biblioteca de la Universidad de La Laguna.

La Biblioteca Canaria agradece la colaboración de Alicia García García por este artículo que profundiza en la figura de Juba II y cuya expedición a las Islas Afortunadas da nombre a nuestro blog El viaje de Juba. Hace ya casi cuatro años iniciamos nuestro particular viaje y explicábamos así nuestra denominación:
«El viaje de Juba otorgó nombre e identidad al Archipiélago como primera página de la historia de Canarias, al introducir a las Islas en el relato de los testimonios escritos.

La figura de Juba II (52 a.C.-23 d.C.), rey de Numidia y Mauritania ha pasado a los anales como el monarca bereber romanizado que patrocinó una expedición que supondrá el descubrimiento oficial de las Islas Canarias al mundo romano y a la Historia Antigua, pasando de la creencia de las, hasta entonces, míticas Ínsulas Afortunadas y Campos Elíseos a una realidad física.

Desde este blog de la Biblioteca de Canarias, tal y como pretendiera ese periplo de Juba, queremos hacer un “viaje” hacia el conocimiento de las Islas y todo lo relacionado con ellas, difundiendo los recursos que faciliten la investigación y la divulgación de cualquiera de las realidades insulares»
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